Desde que el mundo ya no se divide por color, el miedo al diferente, al raro, al de acento extraño, se ha acentuado. Se asimila que el racismo existen sin consecuencias.
¿Cómo comenzó la rebelión? No se sabe. Quizá porque se dijo basta ante tan miserable pesadilla. Quizá porque desde el orden ahora sí les nació la obligación de poner orden.