La dificultad de cómo leer a los muertos, que es lo mismo a cómo leer la muerte, nos hace escapar de la frialdad que impone la distancia sobre los personajes.
¿Cómo comenzó la rebelión? No se sabe. Quizá porque se dijo basta ante tan miserable pesadilla. Quizá porque desde el orden ahora sí les nació la obligación de poner orden.