Era una mamba negra que abría las fauces dispuestas a sus arrestos. Empezaba con una disculpa de cuatro años de retraso, desde que había aceptado publicar el original del libro.
La revisión entre lo que fuimos u otros hicieron y la mirada que hoy tenemos hace justicia en muchos casos, aunque en otros se convierte en una contradicción o una treta maniquea.